¡Que rindan cuentas! (y contraargumentación R o C)
En primera instancia les presentamos un artículo de Fernando Escalante en contra de la reelección y posteriormente la respuesta de Reeligeocastiga al respecto.
La principal ventaja que tendrá la reelección de diputados será que dejaremos de oír la cantinela reeleccionista. Según lo que sabemos a partir de encuestas, la inmensa mayoría de la gente está en contra de la reelección y no faltan escépticos en la prensa, con muy buenas razones: María Amparo Casar en Nexos, Pablo Hiriart en La Razón, Federico Berrueto y Néstor Ojeda en Milenio; no obstante, hacen mucho más ruido los reeleccionistas. Seguramente, como ha dicho Juan Gabriel Valencia en Milenio, la reforma se hará “para quedar bien con un círculo rojo a su vez formado en recetas fáciles y fórmulas mágicas”. Sí, pero se hará.
El argumento más peregrino, también el más socorrido, en defensa de la reelección es que obligará a los diputados a “rendir cuentas” a sus electores. Veamos. El modelo funcionaría de maravilla si hubiese en todos los periodos una única “votación crucial”, de sí o no, indudable, con respecto a la cual los electores tuviesen clarísima su posición: entonces podrían “castigar” a “su diputado” por portarse mal. Los problemas empiezan si se piensa que normalmente hay al menos cuatro o cinco votaciones importantes: sobre el IFE, Pemex, el IVA, y “nuestro diputado” a veces vota como queremos, a veces en sentido contrario. Es peor que eso, porque son cientos de iniciativas las que se votan en una legislatura y la mayor parte ni siquiera se conocen. Se dirá que tocaría a los diputados explicarse ante sus electores y es verdad: no me imagino a ninguno buscando la reelección a partir de su voto con respecto a una nueva ley de turismo o minería, y sí en cambio diciendo que votó en contra del IVA. Ya lo veremos.
El argumento es tramposo, además, porque los diputados hoy rinden cuentas y los electores pasan factura con absoluta claridad: evalúan el desempeño de los partidos, que es mucho más razonable y más sencillo para la inmensa mayoría de la gente. Con la ventaja de que la disciplina partidaria y el interés que tienen los partidos en ganar elecciones en todo el país contribuyen a darle coherencia al comportamiento parlamentario. En otras palabras, no se diga que hace falta que los diputados “rindan cuentas”, dígase que por el motivo que sea se prefiere tratar de quebrar la disciplina partidaria en un sistema que permita “maicear” uno por uno a los diputados.
Ya que estamos en el tema, no está de más recordar que en nuestra vida pública quienes no rinden cuentas son precisamente los “líderes de opinión”; los que nos anunciaron el choque de trenes, los que nos pidieron el “voto útil” para Fox, los que nos dijeron que la mitad del electorado anularía su boleta… Y que ahora exigen la reelección. Habría que hacer una lista y, cuando empecemos a ver los resultados de su modelo, pedirles que rindan cuentas.
Fernando Escalante
Publicado en La Razón
7 de diciembre de 2009
R o C
Actualmente los legisladores NO rinden cuantas a los ciudadanos, se las rinden a sus partidos. Los derechos no son teorías, cada uno de los diputados, senadores y alcaldes debe rendir cuentas explicitamente a los ciudadanos, ya sea por una o por cien iniciativas en las que se vean involucrados. En México existe la necesidad imperante de quitarle el poder a los partidos y darselos a los ciudadanos, precisamente para evitar ese “maiceo” que menciona Escalante. Exigimos un derecho, no un favor de los legisladores, es simple. ¡Dejen de burlarse y permitannos evaluar su desempeño! ¡Reelección o Castigo!







User Comments
Angel Carrera
On March 3, 2010 at 5:30 pm
En lo personal tampoco creo que sea la reelección la formula mágica para que los diputados y senadores dejen de robar y se dediquen ha hacer su trabajo. Además, todas las “propuestas de reforma” al respecto conservan la figura de los “plurinominales” por quienes no votamos y son acomodados por sus partidos, de tal manera que si no reelegimos a un diputado, igual lo vemos en otro estado o distrito como plurinominal.
Preferiría que un órgano autónomo evaluase su productividad, honestidad (antes y durante su gestión) y en base a ello les otorgara una certificación indispensable para aspirar a un nuevo puesto de representación popular y/o dependencia gubernamental.
Pero ningún “cambio” servirá, hasta que la ciudadanía no sea capaz de asumir su propia responsabilidad y comportarse a la altura del gobierno que exige, es decir, mientras como ciudadanos sigamos aceptando la despensita, la pelotita, la gorrita, la mordidita o el huesito por nuestro voto, de nada servirán nuevas “reformas de estado”, lo que este país necesita es una reforma de voluntades para cumplir con nuestras responsabilidades individuales y/o de grupo y rescatar del lodo el valor menos aplicado en todos los aspectos de la vida de esta sociedad… EL RESPETO.
Juan Glez
On April 28, 2010 at 9:34 am
Creo que los presidentes municipales deben quedar, fuera de esta discución, y deben no reeligirse, asi de facíl , pues no rinden cuentas, en la inmensa mayoria de los casos, en la actualidad utilizan el puesto para enriquecerse y preparar un susesor a modo o un pariente y no en pocas ocasiones a sus esposas, llegan al poder municipal y actuan como pequeños casiques, realizando negocios con el recurso municipal y con la obra publica. Asi que presidentes municipales un rotundo NO, Con los diputados, se podria llegar a un concenso, con un debido procedimiento de rendicion de cuentas y primero una reduccion de diputados eliminando a todos los plurinominales.
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